No hay que ir muy lejos para descubrir lo radical y lo adverso
a veces está en casa,
muy probablemente dentro de uno mismo.
Hoy soy escribidor y no me rindo. Eso que veías en mi mirada es un texto sin saborizante artificial no recomendable para paladares sensibles, lo amargo o dulce depende de cada gusto. Pero aquí sólo vienen versados o audaces, en eso confío. Espero verlos allá.





