domingo 24 de enero de 2010
Mi problema es el agua de río
martes 5 de enero de 2010
Pero estuvo cerca

Me queda la ironía.
Después de varios inviernos de coincidir y mirarnos con intensión hace un año diste el paso y te dije No. Agradecí, dejé saber que tenías mi atención pero nada iba a suceder.
La distancia que nos separa desaparece cada año por circunstancia de nuestras vidas diluyendo unas semanas las razones de nuestros caminos separados, lo sabía entonces y decidí no arriesgar (raro en mí), dominar mi fascinación por el precipicio.
Pero un día es diferente al otro.
Llegó el tiempo y creí que esta vez el caos no permitiría el encuentro. Me equivoqué. Fechas y orden juntos para hacernos tropezar en un pasillo donde nos abrazamos como si lo que ahora pasó hubiera sucedido antes. Con la certeza que usé para el rechazo, jugándome lo mismo y bajo reglas idénticas esta vez quise probar. Lograste lo que creíste no iba a ser.
Está escrito como es que se mueven mis recuerdos, mi nostalgia lleva código de cien aeropuertos, lo acepto, pero esta vez en la pérdida yo gano, supe de antemano que aquí no habría otro futuro que suspirar y conservo la entereza al ver pasar mi vida de prodigio y desventaja. Permanezco de pie, camino bien.
El final de año era intrascendente pero la historia retorcida planeó dieran las doce escuchando por la ventada de tu hotel los gritos de júbilo en la calle mientras yo medio dormido te abrazaba. Me dijiste que no tenía idea de lo que había hecho por ti, te había salvado. Estamos a mano, de alguna rara forma lo estamos.
Con el amanecer de enero otro despegue se sumó a nuestra cuenta. Hoy escribes con desesperación y entrega. Yo voy usando mi adultez para negar el sentimiento y me apego al mero dato de memoria.
No creo en el amor y te parece imposible. Quién de los dos tendrá razón.
Esta vez y con el dolor de matar raíz agradezco que a pesar de años intentando y un sólo tiempo de encuentro evitamos ponerle nombre al hecho y nos dimos la vuelta antes de decir la palabra estúpida. Pero estuvo cerca.
Me alivia eso y saber que no leerás esta confesión de algo parecido a la ilusión que en realidad sólo fue pedazo de destino que abrió década con dos solitarios en aproximación.
Detesto decirlo y más leerlo pero no así recordar que desperté en la obscuridad con tu boca contra la mía y un muy bajo Feliz 2010.
Tienes razón, no va a ser fácil. Curioso que un año de porquería pueda tener un final tan pulcro.
Te dejé de ver en medio de ese mar de gente y con la mano temblorosa me pusiste en el saco ese escudo que conocemos. No me olvides, no olvides esto.
No creo tener opción. Adiós con la fuerza que de mí admiras. Pero te quedaste.
jueves 24 de diciembre de 2009
Sin deuda

jueves 26 de noviembre de 2009
Rumor

miércoles 11 de noviembre de 2009
Carta para siempre a dos personas de las que nada recuerdo

Ayer te leí con una rara desesperación.
No quiero que mi nombre siga cuando no esté para escucharlo. No me quiero quedar. La inmortalidad es para los que no lograron terminar su vida en tiempo, ambición deshonesta por ocupar espacios que no habitamos. De qué sirve la voz cuando tus ojos se han cerrado a diferentes circunstancias. De nada.
La eternidad que ambiciono dámela con tu recuerdo, un siempre que sólo ocurra en el interior de los que hoy miro, la memoria del alcance de mi tacto en momentos que mañana podrían ser los que te regresen la vida. Quedarme hasta que me retengas tú, él, algún otro quizá pero cuando no estén y el ánimo sea tierra en el aire no tengo más que hacer aquí, quien no me vio sufrir nada va a entender, quien no puso atención no sabrá porque sonríes.
Me hiciste pensar esto. Prefiero irme dado el tiempo. Envidio a la arena que pierde forma.
Pero hoy no me olvides. Dame esa perpetuidad presente, vuelve a mí de vez en cuando que sabré ser feliz con eso y te demostraré que en mi historia estás y es así que viviremos. Seremos.
Rechazo la vida eterna como el morir en vida.
Lamento el mal recuerdo que he dejado en algún sitio pero es imposible sobrevivir sin disparar, no herir al defenderme y retomar camino si el desviarme no pagó.
Inmortal no, mejor desaparecer cuando cierres tú los ojos, que nada quede cuando el último rinda respiración. Reintegrarme, desintegrarme. Terminar con esto y tomar el nombre que la naturaleza otorgue. De mi alma que no sepa ver atrás.
No quiero otra permanencia que la que tu memoria. Sean ustedes mi eternidad.
*
*
Imagen: Pintura de Robert Aaron Frame
domingo 1 de noviembre de 2009
Manufactura

No deja de ser extraño el suspirar por memorias
de lo que nunca fue
*
días reconstruidos,
amores de laboratorio
*
espejismos que sin embargo son recuerdos perfectos.
*
Imagen: Autumn memories
lunes 26 de octubre de 2009
Iron Tony
*




